
Esto es una cosa que me pasó con mi mujer un sábado de este verano y es el motivo por el cual no volveré a este restaurante nunca más.
Fue este verano pasado, creo que junio, que mi mujer y yo decidimos ir al Confucio Wok que se encuentra en Córdoba, en el Centro de Ocio del Tablero.
Cuando entramos vimos que prácticamente estaba vacío, solamente habría dos mesas ocupadas. Nos atiende un chico oriental que nos ofrece una mesa.
Para quien no conozca este tipo de restaurantes os explico: tienen la comida cruda (verdura, pescados, carne, etc.) de la que te vas sirviendo. Con el plato te diriges hacía el mostrador detrás del cual se encuentra la cocina y te lo cocinan con la salsa que tú eligas.
Pues bien, el chico que nos atendía nos ofreció una mesa al lado de toda la comida cruda. No nos apetecía sentarnos al lado de la comida cruda, máxime cuando ello supone que constantemente están los clientes alrededor sirviéndose.
Preferíamos otra mesa por lo que le indique otra mesa que nos gustaba más. Nos comentó que esa mesa era para los fines de semana ¿¿?? (¡¡¡era sábado!!!).
Le indiqué otra mesa y va y me dice que esa mesa que habia elegido era para cuatro y nosotros solamente eramos dos. ¡¡¡Pero si está todo vacío, chico, que más te da, QUE NO QUIERO COMER AL LADO DE LA COMIDA CRUDA!!!
En definitiva, que visto el poco tacto del personal de este restaurante hacia sus clientes, y sin ganas de pedirles la hoja de reclamaciones, nos fuimos a otro restaurante, con la promesa de no volver nunca más a este restaurante que trata tan mal a sus clientes.
Fue este verano pasado, creo que junio, que mi mujer y yo decidimos ir al Confucio Wok que se encuentra en Córdoba, en el Centro de Ocio del Tablero.
Cuando entramos vimos que prácticamente estaba vacío, solamente habría dos mesas ocupadas. Nos atiende un chico oriental que nos ofrece una mesa.
Para quien no conozca este tipo de restaurantes os explico: tienen la comida cruda (verdura, pescados, carne, etc.) de la que te vas sirviendo. Con el plato te diriges hacía el mostrador detrás del cual se encuentra la cocina y te lo cocinan con la salsa que tú eligas.
Pues bien, el chico que nos atendía nos ofreció una mesa al lado de toda la comida cruda. No nos apetecía sentarnos al lado de la comida cruda, máxime cuando ello supone que constantemente están los clientes alrededor sirviéndose.
Preferíamos otra mesa por lo que le indique otra mesa que nos gustaba más. Nos comentó que esa mesa era para los fines de semana ¿¿?? (¡¡¡era sábado!!!).
Le indiqué otra mesa y va y me dice que esa mesa que habia elegido era para cuatro y nosotros solamente eramos dos. ¡¡¡Pero si está todo vacío, chico, que más te da, QUE NO QUIERO COMER AL LADO DE LA COMIDA CRUDA!!!
En definitiva, que visto el poco tacto del personal de este restaurante hacia sus clientes, y sin ganas de pedirles la hoja de reclamaciones, nos fuimos a otro restaurante, con la promesa de no volver nunca más a este restaurante que trata tan mal a sus clientes.